martes, 27 de septiembre de 2011

Y que me lleve el demonio si no te quiero.

Aunque estemos todo el día como el perro y el gato. Te haga enfadar esa infinidad de veces, y me arrepienta de cada una de ellas. Parece que lo que importa es que sabes que estoy enamorada de ti. Me perdonas, una vez detrás de otra, y no puedo dejar de pensar que te acabarás cansando de eso, de mí y de tantos y tantos defectos.
  Pero soy así, otros antes de ti han intentado cambiarlo, y ni mis amigas han podido. Tendrás que aprender a soportarme así o largarte por donde viniste. Todos tenemos lo nuestro, hasta tienes defectos.
  Algunos me encantan y otros un poco menos.. Pero el chaval del que me enamoré era así, yo lo sabía y si no tuvieses esas cosas no serías tú. Mi amado; al que adoro estúpidamente.  Me encantas cuando te vuelves loco, cuando te pones pesado, cariñoso, cuando estás borde, cuando me abrazas e incluso cuando haces el tonto y la gente se ríe.. En todo momento estoy orgullosa de estar contigo, porque eres lo mejor que me ha podido pasar en la vida.
 Y que sepas que el mejor momento del día es cuando me saludas, tan sonriente como estás siempre y me das un beso, con todas las ganas acumuladas del tiempo sin vernos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario