¡Mariposas, mariposas, mariposas!
Están revoloteando por mi estomago y no dejan de hacerme cosquillas para que sonría.
¿Como han entrado en mí? No pienso lo que digo, simplemente quiero soltarlo y lo hago.
Quizás sea muy mayor pero en el amor nunca ha existido eso de la edad.
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